EL TANGO DE CLARÍN

Ya cansan muchachos
Se discute en las redacciones, en los bares, al lado del carrito que lleva los sanguches, en las cenas de fin de año, a los postres de una despedida de soltero del último pasante que mandó TEA. En verdad, el periodismo discute. Al pueblo...al pueblo me parece que este asunto le resbala.
En los últimos días un artículo se ubicó en los primeros puestos de estos discutidores minúsculos.
Encabezó la tabla un periodista de Clarín que tiene cara de Guillermo
Moreno, pero se llama Marcelo A. Moreno. Habita en la página 40 de la
edición del domingo 24 de enero bajo un cintillo que nos hizo temblar
como un flan: “Disparador”.
“Es necesario defender a Clarín? La pregunta me la han hecho colegas y
lectores, muchas veces personalizándola: ¿por qué defiende usted a
Clarín?” concluyendo luego que: “Estos personajes (habla del Poder
Ejecutivo) sueñan con destruir a Clarín como vía para vencer todo
intento de prensa independiente?”
¿A qué llamará Moreno “intento de prensa independiente”? ¿A que Clarín
también intenta ser prensa independiente? Porque si el modelo de prensa
independiente es el de Clarín, éste es un país del carajo que ya
debería pedir su ingreso al selecto club de los reyes de la libertad de
expresión.
Conociendo todo lo que ocurre en Clarín, incluyendo la sección
Deportes, no podíamos permanecer indiferentes ante esta actitud de la
musa de la página 40, quien debió escribir su columna en el suplemento
Espectáculos, quizás en la extinta página de tangos. Este Moreno, a
quien vemos tan triste y compungido, en la foto y en el texto, debería
darse una vuelta por los ámbitos de la sección Deportes, o por el
diario Olé, para preguntar, con cierto recato y en versión cuchicheo:
“Compañeros (¿existirá la palabra compañeros en el vocabulario de
Moreno?), ustedes aquí ¿intentan escribir lo que quieren? ¿Así que la
empresa les ha permitido ser independientes?”
Hay que estar muy hundido, muy necesitado de trabajo y de una tarjeta
de crédito y de medicina privada y de doble aguinaldo, muy derrotado en
la pelea por la libertad, y muy cerca de los escritorios de Ricardo
Kirschbaum, el secretario de Redacción de Clarín, para escribir de esta
manera.
Para posar así, Moreno evidentemente ha desertado de toda consulta masiva a sus, digamos, compañeros.
Estimado Moreno, tome nota de este consejo tan práctico: cuando quiera
saber qué opinan los periodistas del diario Clarín, puede usted
recorrer, entre otras, las secciones Clarín Deportes, o el diario Olé y
allí le dirán cómo se manejó en forma “independiente” la información
sobre el fin del negocio del fútbol, la crítica a Julio Grondona, el
detalle de los negocios de la televisión, del cable, los telegramas a
periodistas en TyC Sports...
También le responderán algunas preguntas que todos los periodistas
deportivos se hacen desde hace meses. ¿Por qué no firma más sus
artículos el conocido periodista Ariel Scher? O algo de carácter más
masivo, ¿Qué pasa con tantos errores en el diario, es que a los
correctores en Clarín, los echaron a todos?
Señor Moreno, que su despreocupación por los recibos del teléfono, el
agua y la luz, no lo haga prescindir de un recuerdo. Cuando el 4 de
noviembre de este año se cumpla una década del despido de 117
periodistas, quienes están a la derecha de su computadora, y quienes
están a su izquierda, lo mirarán de reojo para advertirle con los ojos
que respete el homenaje a la última vez que los trabajadores de Clarín
pudieron abrir la boca para efectuar sus reclamos de libertad.
Después, los echaron y la empresa llamó a la Guardia de Infantería para sacarlos a palazos por la calle Tacuarí.
Desde entonces reina allí, donde usted está sentado, el muy independiente sonido del silencio.
http://hipercritico.com/content/view/2351/37/
04/02/2010 (335)





























