Soy el Presidente de la AFSCA aunque no lo desee Giudici
“Algunos tienen el Síndrome de Estocolmo”

Miradas al Sur
El Síndrome de Estocolmo es una reacción psíquica según la cual la víctima de un secuestro, o persona retenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con quien la ha secuestrado. En ocasiones, dichas personas pueden acabar ayudando a sus captores a alcanzar sus fines.” Esta definición enciclopédica es la que Gabriel Mariotto –actual presidente del nuevo organismo de aplicación de la Ley 26.522, de Servicios de Comunicación Audiovisual– vuelve metáfora para explicar el comportamiento de ciertos integrantes de la oposición: “Sufren el Síndrome de Estocolmo con el Decreto-Ley 22.285, de la dictadura. Lo criticaron lateralmente pero luego extrañan aquella represión”.
–Algunos medios lo llaman titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) y otros, interventor del Comfer…
–Nunca más seré el interventor del Comfer porque la Ley 22.285 está derogada. Soy el presidente del directorio de la Afsca, organismo de aplicación de la ley de la democracia que está en vigencia desde el 10 de diciembre pasado, aunque no lo desee la diputada Silvana Giudici, quien descalifica la ley de la democracia y, paradójicamente, es la presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión de Diputados.
–¿Cómo se resolverá la actual suspensión de la aplicación de la ley ordenada por la jueza mendocina Olga Pura de Arrabal?
–La jueza nos concedió el recurso de apelación pero no suspendió la
medida cautelar, cuando lo más lógico es eso. Somos respetuosos de lo
que dice la Justicia pero también entendemos que el diputado nacional
Enrique Thomas (del Peronismo Federal-Mendoza) está haciendo una
operación funcional a los grupos monopólicos al defender sus
privilegios. Tras 25 años de silencio, la Presidenta se puso a la
cabeza de un reclamo social: la construcción de una ley de la
democracia ajustada a los dictámenes internacionales de derechos
humanos e indicadores que garantizan derecho a la información y
libertad de expresión. La sociedad participó en los foros que
enriquecieron el texto llevado al Congreso. Los sectores que impidieron
el tratamiento, que descalificaron la construcción social, son los
mismos que recurren a la Justicia para descalificar el trámite
parlamentario. Thomas no estuvo en el recinto y luego le pide al Poder
Judicial que intervenga sobre lo que trató el Poder Legislativo.
Cuestiona el tratamiento para volver al decreto ley y al Comfer. De
ahí, la última falacia, de que como presidente de la Afsca tengo la
suma del poder de la aplicación de la ley. Falso: El interventor del
viejo Comfer, al amparo de la vieja ley, tenía muchísimos poderes que
se dan de cabeza con lo que debe ser una institución democrática.
–¿Cuál es el riesgo de que se siga dilatando esta resolución, de que no se aplique la ley?
–Ninguno, porque la ley va a dejar de estar suspendida en breve y
confiamos en las razones jurídicas que la Argentina expresó en el
Parlamento. Suspenderla significa conculcar los derechos de las
organizaciones sin fines de lucro, estados provinciales, municipales,
universidades, los pueblos originarios y de todos los argentinos que
reclaman la consolidación de un Estado más justo.
Cartografía del aire. El 17 de diciembre pasado se realizó la primera
reunión del directorio de la Afsca, en la cual se fijaron, por medio de
resoluciones, pautas para la implementación de la Ley 26.522. En este
marco se dispuso un relevamiento obligatorio de medios que finaliza el
próximo 15 de marzo.
–¿Cuál es el objetivo del censo?
El de partir de una fotografía no caprichosa de la realidad donde se
incluyen los medios que tienen licencias, los que tienen medidas
cautelares que les permiten operar y los que están operando fuera de
las cautelares. La ley de la democracia necesita saber el mapa real de
medios audiovisuales de la Argentina para establecer un nuevo plan
técnico y llamar a concurso. ¿Por qué decir que en tal ciudad hay un
canal de TV cuando quizás están emitiendo cuatro frecuencias que son
operativas? El plan podría considerar esas licencias pero si se llama a
concurso en términos de la ley actual y no de la anterior, que permitía
a muy pocos emitir, dejando fuera al resto.
–Pero con una falsa diversidad que es la multiplicación de las mismas señales a lo largo del país...
–Era muy gracioso porque en 1980 el “Informe Mc Bride” hablaba de “Un
mundo, voces múltiples”, y muchos hombres de los grupos monopólicos
sostenían “Pero si ¡hay voces múltiples!, está el canal 2, el 9, el 11,
el 13”. Nosotros entendemos que la diversidad es otra cosa.
–El 33% del espectro radioeléctrico para las entidades sin fines de lucro es un reconocimiento en este sentido.
–Es trascendente. Toda la ley es trascendente... Y la digitalización de
la televisión aportará a la democratización del acceso porque permite
multiplicidad de señales en la misma frecuencia. En poco tiempo no se
necesitará tener cable ni señales satelitales.
Antes del penal. “Es como esos árbitros de fútbol que cuando se está
por ejecutar un tiro libre advierten a los defensores que no agarren a
los delanteros porque sino cobrarán penal. El reglamento en este caso
es la ley, si se agarran cuando se tira el centro se cobra penal”,
ahora la metáfora para graficar el caso Moneta-Garfunkel es futbolera.
“Nosotros no tenemos conocimiento de si alguna empresa compró los
medios del grupo CIE, que tiene un convenio firmado desde la época de
Julio Bárbaro en el Comfer, por lo cual deben desprenderse de sus
licencias. Lo único que hay son versiones periodísticas de algunas
transferencias que entre privados pueden vincularse”, asegura Mariotto.
“Quien sea el comprador se tiene que ajustar a la ley actual y no
pueden tener más licencias de las permitidas.”
–¿Qué les dice a quienes le piden que aplique la 22.285 en este caso, pues también la infringiría?
–Por suerte la ley de la dictadura no existe más. Pero hay sectores que
tienen el Síndrome de Estocolmo con la ley de la dictadura. Suena
natural que los monopolios quieran volver a ella defendiendo sus
propios intereses. Pero la oposición política, tan limitada en la
construcción sin el auxilio de los monopolios, es funcional a aquellos
pedidos y se vuelven apéndices de los grupos. Hoy son los voceros de la
oposición que tiene en Cobos a su emergente político.
23/02/2010 (355)





























